Mensaje del Rector

Ing. Adalberto A. Calderón Trujillo
Rector
RESILIENCIA

Me parece muy oportuno compartir con ustedes, este escrito que encontré sobre lo que significa la palabra resiliente, en estos difíciles momentos por los que pasa la humanidad. Si lo practicamos le ganamos al entorno.

Aquí les dejo… esta invaluable tarea.

 

La resiliencia es la capacidad para afrontar la adversidad y lograr adaptarse y/o sobrellevar las tragedias, los traumas, las amenazas o el estrés severo. Ser resiliente no significa no sentir malestar, dolor emocional o dificultad ante las adversidades; la muerte de un ser querido, una enfermedad grave, la pérdida del trabajo, problemas financiero serios, etc., son sucesos que tienen un gran impacto en las personas, y producen una sensación de inseguridad, incertidumbre y dolor emocional.  Aun así, las personas con personalidades resilientes logran, por lo general, sobreponerse a esos sucesos y adaptarse a las nuevas circunstancias mucho mejor que las personas promedio.

 

Pero… ¿cómo hacen estas personas para sobrellevar el malestar?

La resiliencia no es genética, sino que se aprende a través de conductas y formas de pensar que se pueden desarrollar con algo de práctica.

 

Las personas resilientes poseen tres características principales:

  • Saben aceptar la realidad tal y como es.
  • Tienen una profunda creencia en el sentido de la vida.
  • Tienen una inquebrantable capacidad de mejorar.

 

Además… tienen las siguientes habilidades:

  • Son capaces de identificar de manera precisa las causas de los problemas y así impiden que vuelvan a repetirse en el futuro. Esto quiere decir que aprenden de la experiencia y de los errores del pasado.
  • Son capaces de controlar sus emociones, sobre todo ante la adversidad, y pueden permanecer centrados en situaciones de crisis.
  • Saben controlar sus impulsos y su conducta en situaciones de estrés.
  • Tienen un optimismo realista. Es decir, tienen una visión positiva del futuro y piensan que pueden controlar el curso de sus vidas sin dejarse llevar por la irrealidad o las fantasías.
  • Son competentes y confían en sus propias capacidades.
  • Son empáticos. Es decir, tienen una buena capacidad para leer las emociones de los demás y conectarse con ellas.
  • Son capaces de buscar nuevas oportunidades, retos y relaciones para lograr más éxito y satisfacción en sus vidas.

 

Las personas que desarrollan este rasgo en su personalidad suelen:

  • Tener una red de apoyo, o personas que te quieran y te apoyen y en las que puedes confiar; te dan más capacidades para sobrellevar las dificultades.
  • Sentir emociones intensas sin temerles ni huir de ellas. Estas personas son capaces de reconocer cuándo necesitan bloquear, sin ignorar, una emoción, para centrarse en otra más importante.
  • Afrontar los problemas y buscar soluciones.
  • Ven las dificultades como retos y no como amenazas.
  • Tomar un descanso. Saben cuándo parar y cuándo necesitan recargarse para seguir adelante.

 

Ing. Adalberto Abdalá Calderón Trujillo

Rector